INICIO
CÓMO TRABAJAMOS

CÓMO TRABAJAMOS EN LIEB

UNA DIRECCIÓN CLARA.UN PROCESO COMPARTIDO.

La estrategia orienta las decisiones. El diseño les da forma. La implementación las lleva a la experiencia de marca.

Cada proyecto parte de un contexto distinto. Precisamos el desafío junto al cliente y definimos qué debe resolver el diseño, antes de desarrollar su expresión. Estas cuatro fases organizan el trabajo; su profundidad, sus actividades y sus entregables se acuerdan según el alcance.

01 / 04

COMPRENDER EL DESAFÍO

INVESTIGACIÓN
Y ESTRATEGIA.

Acordar qué necesita la marca y qué debe resolver el proyecto.

Revisamos el contexto de la organización, sus públicos y sus puntos de contacto. Contrastamos lo que la marca quiere comunicar con su expresión actual para identificar prioridades y oportunidades. Cuando el proyecto lo requiere, profundizamos en investigación, análisis interno, auditoría y posicionamiento.

TRABAJAMOS CON EL CLIENTE

Compartiendo antecedentes, objetivos, materiales existentes y la perspectiva de los equipos involucrados. Esa información permite distinguir necesidades concretas de supuestos y acordar los criterios para avanzar.

RESULTADO DE ESTA FASE

  • Una definición compartida del desafío y los objetivos.
  • Prioridades, públicos y puntos de contacto relevantes.
  • Una dirección estratégica y un alcance de trabajo acordado.

02 / 04

DEFINIR UNA EXPRESIÓN PROPIA

CONCEPTO
E IDENTIDAD.

Traducir la dirección estratégica en una idea y un lenguaje de marca.

Construimos el concepto que guiará la propuesta y exploramos cómo debe expresarse. Según el encargo, desarrollamos naming, identidad visual, personalidad o dirección creativa. La propuesta se presenta vinculada con los objetivos del proyecto para que las decisiones se apoyen en criterios claros.

TRABAJAMOS CON EL CLIENTE

Revisando las propuestas y reuniendo las observaciones de quienes toman decisiones. Acordamos una dirección antes de extenderla a sus aplicaciones y precisar el sistema.

RESULTADO DE ESTA FASE

  • Un concepto y una dirección creativa definidos.
  • Los elementos de identidad incluidos en el encargo.
  • Criterios visuales y de comunicación para desarrollar el sistema.

03 / 04

CONSTRUIR UN SISTEMA COHERENTE

DESARROLLO
Y APLICACIONES.

Comprobar cómo funciona la propuesta en los soportes que la marca necesita.

Desarrollamos las aplicaciones previstas y revisamos la relación entre identidad, contenido, formato y uso. El sistema puede expresarse en campañas, publicaciones, packaging, sitios web, piezas para redes sociales, señalética o espacios. Cada soporte plantea condiciones distintas que el diseño debe resolver.

TRABAJAMOS CON EL CLIENTE

Validando contenidos, formatos, necesidades de uso y requisitos técnicos. Las revisiones permiten ajustar la propuesta antes de preparar su producción o implementación.

RESULTADO DE ESTA FASE

  • Las piezas, aplicaciones o prototipos definidos en el alcance.
  • Contenidos y criterios de diseño revisados para cada soporte.
  • Especificaciones y ajustes necesarios para la siguiente etapa.

04 / 04

LLEVAR EL DISEÑO A SU USO FINAL

IMPLEMENTACIÓN
Y ENTREGA.

Preparar la entrega y cuidar la coherencia del diseño al aplicarlo.

Organizamos los materiales finales y sus condiciones de uso. Según el alcance, esta fase puede incluir normativa de marca, preparación de originales, preprensa, desarrollo web, coordinación con proveedores, supervisión de producción o revisión de instalación. La entrega responde a las necesidades concretas del proyecto.

TRABAJAMOS CON EL CLIENTE

Coordinando las aprobaciones finales, los responsables y los requisitos de entrega. Cuando intervienen otros equipos o proveedores, compartimos los criterios y las especificaciones necesarios para aplicar el diseño.

RESULTADO DE ESTA FASE

  • Archivos y materiales finales, organizados según lo acordado.
  • Indicaciones de uso o documentación técnica cuando corresponda.
  • Revisión de las aplicaciones y terminaciones incluidas en el proyecto.

COLABORACIÓN Y ALCANCE

UN PROCESO
AJUSTADO
AL PROYECTO.

El método da estructura al trabajo. El desafío determina cómo lo aplicamos.

Una nueva identidad, una auditoría de marca y una pieza editorial requieren decisiones y desarrollos diferentes. Por eso definimos al inicio qué fases abordaremos, qué materiales necesitamos y qué entregables forman parte del encargo.

También acordamos los responsables de revisión, los momentos de presentación y las condiciones de aprobación. Un diálogo organizado permite resolver observaciones, documentar decisiones y sostener la dirección del proyecto.

Si aparecen nuevas necesidades, revisamos su relación con el alcance antes de incorporarlas. El objetivo es que el cliente pueda comprender qué estamos desarrollando, qué necesita revisar y cuál es el siguiente paso.

CONOCE NUESTROS SERVICIOS